Espanto
⊆ martes, enero 01, 2008 by el que escribe, | ˜ 0 respuestas »Tuve el displacer de conocer a los amigos hetero de mi actual pareja.
No fue incómodo, al menos no completamente. Se suponía que
saldríamos con su primo, pero el mismo día del encuentro se le acabó
el dinero y no pudo asistir. Así que comenzamos a vagar por Puerto
Montt, charlando de la vida y pensando qué lugar sería apropiado.
Él ya había ido al boule, así que ese fue el local. Cuando llegamos me
di cuenta que no era uno de los típicos locales a los que yo asistía.
Tomando como criterio de evaluación el cánon de decencia de ciertas
colectividades ideológicas, se podía decir que era un local bien.
Nos sentamos en una mesa cercana a una ventana -pues el pub se
encontraba en un segundo piso-, y pedimos un trago de nombre
dificil-de-recordar por más de cinco minutos. Se tardaron un poco
más de diez minutos en traerlo. Creo que valió la pena.
De un momento a otro, y cuando ya habíamos hablado de cuanta
cosa se puede hablar a la luz de una vela piola y la luz oscura de un
atardecer veraniego, mi acompañante me dice que acababan de entrar
dos de sus amigas, una de las cuales yo había tenido el agrado -en ese momento- de conocer. Cuando oigo por sugerencia el juntar mesas con ellas, creo que me esponjé un poco y pretendí irme en la antisocial y no acceder,
pero me arrepentí. Al principio todo bien, no había razón alguna por la
cual sentir incomodidad por la presencia de aquellas chicas que nunca en
su vida habían oído a un hombre decir no importa si no quieres ir, no te
voy a amar menos porque no vayas. Son cosas de la vida, no todos pueden
pensar igual que uno. Pero cuando la persona de la que estamos hablando es
alguien que ha declarado su condición sexual sólo a ellas, creo que lo mínimo
que se requiere es un poco de aceptación. Mal que mal, no se trata de aceptar
a su amigo como un chico homosexual, se trata de aceptar a su amigo con
todo lo que conlleva el personaje en cuestión. Pero vayamos a explicarles eso
a ellas. Creo que no entienden.
Ese fue sólo nuestra primera cita incluyéndonos el uno en el mundo del otro.
Nunca resultó como tal, y hasta cierto punto resulta exasperante, un poco
inconcebible, como sea.
Me da miedo pensar que en el mundo hay personas mucho peores que ellas, que ni siquiera lo escucharían, sino que se levantarían de las arenas de una playa en un día de compartir cervezas y conversar, diciendo que tienen un carrete mejor que compartir con aquél al que llaman amigo.
Pero como dicen los románticos, los cursis y algunos enamoradizos, el amor acepta ciertas cosas que la mente simplemente desecharía. Pero no somos sólo mente, por suerte o por desgracia.
Primer feeling- de este año, 2mil8.

0 Responses to Espanto
= Leave a Reply