sobrio/ebrio.-

⊆ sábado, noviembre 29, 2008 by el que escribe, | ˜ 0 respuestas »

No importa cuantas veces lo diga, siempre termina por hacerme llorar. Y tú siempre terminas por quedarte dormido. Y cuando lo haces, no sé si despertarte o ahogarte con la almohada, para que al menos mueras sin dolor. Opto por dejarte roncar tranquilo, pues creo que en el fondo sabes que soy lo mejor que ha pasado por tu vida. Pero tu orgullo nunca te permitirá reconocerlo. Así somos felices.

Así seremos felices.-


término.-

⊆ jueves, noviembre 27, 2008 by el que escribe, | ˜ 0 respuestas »

No me digas que lo supere, por favor. Para ti es fácil decirlo porque eres un cerdo sin sentimientos. ¿Pero yo? Yo soy un pendejo enamoradizo y tú eres un animal instintivo al máximo. Ahora, cada vez que te vea pasar frente a mi casa sabré que te estás vanagloriando de tu capacidad de resiliencia, y que me refriegas en la cara mi nula habilidad para manejar mis emociones.

Dicen que el amor se construye de a dos. Pura mierda.

Te amé, me amaste, cada uno por su lado, haciéndonos creer por un momento fugaz que éramos lo más importante el uno para el otro. Sé que tu madre te pregunta por mí, por mis libros y mi ropa tirados por el suelo de tu habitación. Tú la evitas, lo sé, pero luego le respondes que yo terminé contigo, que te mandé a la cresta porque no aguantaba tu carácter, y de seguro le dices que me fuiste infiel, cuando nunca fue así. Pero termino por comprenderte, sé cómo funciona tu mente y creo que aún extraño ciertas cosas de ti, te conozco demasiado bien y al mismo tiempo sé nada de ti. En fin.-


intransigencia.-

⊆ domingo, noviembre 23, 2008 by el que escribe, | ˜ 1 respuestas »

Ahora, cada vez que te mire de manera despectiva sabrás que has hecho algo inapropiado. La templanza de carácteres no es una de nuestras virtudes, y tú te defines como alguien impulsivo, a ratos muy mierda. No te entiendo. Te paras frente a mi como exigiéndome algo, quién sabe qué. Un día de estos nos aburriremos el uno del otro, ya verás.-


puro Chile.-

⊆ viernes, noviembre 21, 2008 by el que escribe, | ˜ 0 respuestas »

Es contradictorio- me dices, mientras sorbo mi miserable café de doscientos pesos –que vivamos en uno de los países más intolerantes de Latinoamérica y tengamos escritores hablando sobre matrimonio homosexual y de lo difícil que es nacer gay en Chile.

Claro, tú podrás decirme que eso no importa, que la economía del país es más importante que un montón de maricones casándose entre sí y luchando por sus supuestos derechos civiles, o que la caída estrepitosa del cobre vale más que la pérdida en la tuición de su hija que una lesbiana tuvo por su sexualidad hace unos cuantos años, pero ¿qué cresta me importa a mí si el cobre cae tantos puntos? ¿me hace mejor persona? No estudiarías gratis, podrías aducir, y lo tengo claro. ¿Pero es esa la educación que quieres darles a tus hijos? ¿Quieres decirles que no pueden ser de tal o cual forma, y que no pueden hacer tales cosas porque la sociedad los discriminará y aislará? Cada vez me decepcionas más.

Toma el mismo caso de nuestro amigo, este flaco, el Sanhueza. Les contó a sus padres que es homosexual y los viejos le dijeron que mientras viviera bajo su techo no anduviera con huevadas. Eso en palabras de su propio viejo. La gente de ahora no ve estas cosas, tenlo por seguro. Ellos creen que esas cosas pasan en la marginalidad, donde la gente no tiene acceso a la información. Pero es la clase media, compañero, es la gente como los viejos del Sanhueza y de la gorda Torres los que no entienden. ¿Qué no entienden qué? Que estamos en el siglo XXI, viejo. Que está más que comprobado que la homosexualidad no es una enfermedad, y que de por sí el término homosexual es peyorativo, y que por ello se forjó este término medio hippie y groovy de “gay”.

Tú eres periodista, ¿no?. El otro día estaba leyendo el diario, y encontré una noticia, no te diré qué diario era porque no quiero herir tu sensibilidad, pero había un titular que decía “lesbiana asesina a amante de pareja”. Y quedé plop. No porque a la tipa se le haya ocurrido cortar en trocitos a su mina, sino por el titular. ¿Se hace la diferencia en tus medios de comunicación si el criminal es heterosexual u homosexual? ¿Por qué? Es totalmente irrelevante. Sí, y grito porque me da impotencia la ignorancia de ciertas personas. No me digas que soy demasiado detallista, esa sí que no te la dejo pasar. No es ser detallista porque es la sexualidad de una persona, dudo que la mujer haya matado a su pareja porque ya no quería ser lesbiana, y si así fuera, ¿a la gente le importa si la mujer era lesbiana o no? Bueno, entiendo tu postura: morbo.

Pero bueno, cambiando de tema…


la familia.-

⊆ miércoles, noviembre 12, 2008 by el que escribe, | ˜ 2 respuestas »

Son las 11:42. Están todos sentados a la mesa, el padre y la madre, la hija mayor y el hijo de ésta, y el hijo menor. Falta el hijo de al medio, que viene en camino, ha llamado veinte minutos atrás diciendo que llegará a almorzar. Cuando finalmente lo hace, omite un saludo "decente" y sólo dice -hola a todos-. Se dirige a su habitación y deja su bolso osbre la cama. Se quita ceremonialmente los audífonos de los oídos y vuelve al living comedor. Hace frío, pero nadie lo siente, porque por alguna razón hay un calor familiar un tanto artificial que alcanza a llenar los corazones de todos.

El padre bebe vino, llena su copa una y otra vez mientras el hijo de al medio toma asiento donde siempre, entre su hermano menor y la madre de su sobrino. Su padre lo mira con estima, con ese amor de padre camuflado en una molestia fundada por la ausencia que tuvo su hijo durante la noche.

-¿Cómo lo pasaste?- pregunta la madre.
-Bien, salimos con Victor y otros amigos a un pub del centro, y luego fuimos a una disco.

El padre lo mira y lo deja de mirar. Sabe que esos lugares que menciona su hijo no habrían sido aprobados por los abuelos de éste último, pero lo entiende, son otros tiempos, los jóvenes ahora tienen otra mentalidad, condicionada quizás por la sociedad, por los amigos, y por el intelecto de aquél joven de 22 años que ya no es un niño, sino que un hombre.

-¿Oye y cuándo vendrá Víctor de nuevo?- pregunta su hermana.
-Quizás venga más tarde, veremos películas y escucharemos música. Podrías compartir con nosotros un rato.

Ella lo mira y le tira una de sus típicas tallas irónicas. Él sonríe.

-Alan, hoy pasé un castillo de Mario World. Yo solo.
-Qué bacán- dice Alan.

El padre lo sigue mirando.

-Unos amigos me invitaron al Lago Llanquihue, a acampar- dice Alan.
-Qué bien- dice su padre, en un tono de "me alegra que hayas hecho amigos".
-¿Quiénes irán?- pregunta su madre.
-Unos amigos de Víctor, Cristian y yo.
-¿Puros hombres?- acota ella nuevamente.
-Sí- sonríe Alan.
Su hermana lo mira con complicidad y luego dice:

-Cristian, es un buen cabro.
-Sí- dice Alan.

-Me cae bien ese gordito- dice su madre en tono cariñoso.
-Ustedes igual a él- finaliza Alan.


Su padre toma la copa de vino nuevamente y bebe. Alan lo mira. Quisiera decirle tantas cosas, entre ellas que ese hombre del que hablan su madre y su hermana es lo más importante que ha pasado por su vida, que se ha enamorado por primera vez, quizás tanto como cuando él se enamoró de su mujer. Pero prefiere omitirlo y transmitirlo. Parece más fácil y más significativo.

El hermano menor toma el hombro de Alan y le sonríe.
-¿Juguemos Mario más tarde?-.


blondie.-

⊆ lunes, noviembre 10, 2008 by el que escribe, | ˜ 0 respuestas »

-Estos hombres no pueden hacer nada sin nosotras. Apenas y pueden recordar sus propios nombres. Somos tan importantes para sus pequeñas e insignificantes existencias y nos tratan como si fuéramos retardadas.

-Claro, tenemos su amor. Pero qué es su amor cuando están lejos, cuando el único modo que tienen de tocarte, de conmoverte, de hacerte sentir viva, es...

-Estáte tranquila, yo sé que no eres como ellos, por eso me enamoré de ti. También sé que no eres de las que besa en la primera cita y que acostarte con alguien sería sólo un accidente, un desliz que en tu mente te castigaría como un silicio. Pero no te preocupes, estaremos bien.


la uña de dios.-

⊆ viernes, noviembre 07, 2008 by el que escribe, | ˜ 0 respuestas »

[Salgo al balcón, la gente parece demasiado feliz, yo con la frente arrugada y el ceño fruncido. Me dan ganas de salir volando, y que en crescendo suene Tender, de Blur.]

Love's the greatest thing that we have...

Pasa un par de flaites, una señora acompañada de su hijo con síndrome de Down, luego unos tipos corriendo junto a un caballero en su jinete de metal a unos suicidas 20 km/h. Cuando aparece el chico religioso es porque el día ha acabado de manera apoteósica. Viste su tradicional buzo nike (demasiado) y un polerón blanco que se ajusta exquisitamente a su anatomía. Sus gafas transparentes complementan la estética de su rostro y mantiene su paso seguro al otro lado de la calle, mientras yo le veo entrar a la iglesia de Todos los Santos. Mi fantasía se ve lastimada de manera ínfima por la mirada despectiva que un hombre de sotana blanca dirige hacia mí. Él lo toma de un brazo y lo invita a pasar al templo. Yo sólo atino a sonreir.

Miro al cielo y veo la Luna. Son las 19.03 y su cuarto creciente ha despertado una tremenda ira en mi: es viernes y estás solo mirando desde el balcón.-


la espera de dos hombres.-

⊆ viernes, noviembre 07, 2008 by el que escribe, | ˜ 0 respuestas »

Cruza la calle hacia donde yo me encuentro. Mira la hora repetidamente, odiando su reloj por entregarle horas, minutos y segundos que sólo le recuerdan lo atrasado que está. Yo, por mi parte, espero a alguien que tardará una hora en llegar. Sus horas, sus minutos y segundos me sirven sólo para una larga y monótona espera. Él se acerca al paradero, me mira intentando esbozar una sonrisa, y luego se voltea. Espera un bus que tardará exactamente 29 minutos y 12 segundos en llegar. Se fumará dos cigarrillos en la espera, y se encontrará con un amigo que no veía hace mucho tiempo. Yo los miraré maravillado y luego cruzaré la calle. Mi amigo llegará en apróximadamente 40 minutos con 26 segundos, no me fumaré ningún cigarrillo ni me encontraré con viejos amigos de la infancia. Ese hombre al cual espero es todo en mi vida, he hecho la cama y he ordenado especialmente para él.-