Si nos hubiéramos conocido hace un tiempo las cosas hubieran sido diferentes / bebí con mis compañeros hasta altas horas de la noche, bebiendo de la cerveza más mala del mundo / tengo una cita a una hora que no puedo, con una persona que no quiero ver, en un lugar que no me gusta/ me tiré, porque no estudié para una prueba y debería haberlo hecho / la persona que me gusta no me pesca y no me importa porque tengo un emepe3 que me canta al oído cada vez que quiero / tengo la libido por el cielo, lo cual me ha jugado malas pasadas en diversas ocasiones, hasta el punto de haber joteado al hermano del mino que me he estado comiendo por dos semanas sólo porque escucha björk mientras hace jòga / quiero ser escritor, aunque mis profes digan que no entras a periodismo para serlo / me gusta leer las cartas de vida afectiva y sexual, el suplemento del diario la cuarta.
____________________________________________________.
Si tuviera cien pesos por cada pregunta que ha surgido en mi mente y que no ha sido contestada, seguramente estaría viviendo en Coquimbo, bajo el puente culebrón, contando cuántas veces al día pasa un bus rumbo a Calama o Andacollo. Pero sinceramente, ¿a quién mierda le importa? Hay personas que pasan toda su vida con una pregunta en la piña, buscándole una respuesta cada vez que pueden, y justo el día de su muerte, en el lecho, con 38º de temperatura y con cables hasta por donde no se debería tener, se dan cuenta que esa mísera frase o palabra estuvieron escritas en su mente, carcomiéndoles el poco sentido de coherencia, arruinándoles la existencia. Y yo, por mi parte, me las invento casi como si pretendiera construir un nuevo mundo a partir de una simple premisa, por más estúpida que pueda parecer.
____________________________________________________.
Si, mi vida ha seguido durante 18 o 19 años un mismo rumbo, un mismo sendero lleno de mierda del cual todavía no logro sacar provecho. Mis viejos, hermanos, y prácticamente toda mi familia viven a miles de kilómetros de distancia y, de cierto modo, siento que le busco el sentido a mi vida cada día que asisto a clases, con cada cerveza que bebo y con cada hombre con el que tengo sexo. Y después de hacer todo aquéllo me doy cuenta que me siento feliz, sólo por un momento, un momento que dura horas, días, semanas o meses. Y cuando vuelvo a sentirme mierda, brota la respuesta a la pregunta que nunca me formulé: vivir es sólo vivir, nada más.
____________________________________________________.
Y entonces aparecen Aristóteles, Platón y Sócrates, y nos tomamos unas chelas celebrando el fin de un milenio y el comienzo de la vendimia. Como dice Fuguet en el título de uno de los cuentos de Sobredosis: There's nobody out there.-